¿Cuándo cambiar de coche? Conoce el momento adecuado para hacerlo

¿Cuándo cambiar de coche? Conoce el momento adecuado para hacerlo

Tarde o temprano llega el momento de plantearse cambiar de automóvil. Los años no perdonan, y menos para los coches, que con el paso de tiempo presentan más y más fallos, hasta el punto de pasarse más tiempo en el taller que circulando. Llegados a este punto uno se puede preguntar ¿sigue siendo rentable mantener ese vehículo? Si bien la compra de un coche nuevo es una decisión importante que conlleva un desembolso considerable, puede ser más económico que seguir pagando las reparaciones del vehículo antiguo. De modo que, vayamos a identificar cuándo cambiar de coche resulta ser la opción más acertada.

La vida útil de un coche

Hay muchos aspectos que influyen en la vida útil de un coche, de modo que determinar este número no es tarea sencilla. Por un lado, cada modelo es un mundo, en algunos se invierte una cantidad notable en materiales más resistentes, un motor más duradero, etc. Igualmente, los fabricantes hoy en día ponen toda la carne en el asador para ofrecer vehículos competentes dentro de su segmento, y, por ende, cualidades como la durabilidad y la fiabilidad se cuidan al detalle. El usuario es consciente de que le puede ser más beneficioso pagar más por un coche que le puede durar más tiempo.

No hay que olvidarse tampoco de los quilómetros que realicemos, y es que, a mayor distancia recorrida, el desgaste de las piezas será mayor. El mantenimiento que llevemos a cabo de nuestro coche también cobra especial importancia, y es que, si somos meticulosos cuidando el vehículo y lo mimamos como a un bebé, seguro que tendrá bastantes años más de vida útil. De modo que en gran parte depende del dueño si quiere que el coche le dure más o no. Y os podemos asegurar que la diferencia entre cuidarlo bien o no es enorme.

cuando cambiar el coche

También hay que tener en cuenta que los coches hoy en día resultan ser algo más “delicados” por así decirlo. Funcionan mediante un complejo sistema eléctrico y están compuestos por un mayor número de piezas, lo que aumenta las posibilidades de que se produzca algún fallo. Los vehículos antiguos son más simples y es más sencillo tener el control sobre sus averías, ya que hay menos opciones entre las que descartar. Es habitual escuchar frases del tipo “ya no se fabrican coches como los de antes”, y es que precisamente por su sencillez resultaban ser tan fiables (pero muy poco seguros). Y aún vemos vehículos con más de 20 años y arrastrando varios cientos de quilómetros encima. La pregunta es, ¿cuántas veces al año tienen que pasar sus dueños por el taller?

En España los coches duran de media entre 10 y 12 años, o en quilómetros unos 200.000. El límite que se suele atribuir a la longevidad de un vehículo es de unos 15 años o 300.000km. Más allá de este periodo, se considera que el automóvil ya no resulta ser útil. ¿Y cuándo podríamos decir que un coche nuevo pierde su distinción como tal? Aproximadamente a partir de los 3 años o bien 40.000 km. A partir de ese momento el coche ya no es visto como nuevo, aunque como hemos apuntado antes, un buen mantenimiento puede otorgar una apariencia de novedad durante más tiempo.

cambiar de coche cada 10 años

Motivos por los que cambiar de coche es una necesidad

Llegará un momento en el que cambiar de coche no será una elección si no una verdadera necesidad. Hay quienes pueden cerrar los ojos e intentar negar esta realidad, a pesar de que el automóvil está pidiendo a gritos jubilarse. En nuestras manos está entonces darle una “jubilación digna” y ahorrarnos el descargar nuestra ira contra el coche por dejarnos tirados una y otra vez. Vayamos a ver pues los síntomas inequívocos de que ha llegado el momento de sustituir nuestro vehículo.

Le cuesta arrancar

Le das al contacto, giras la llave y tratas de arrancar, notas que el coche hace el intento de encenderse… y allí se queda, en el intento. Lo pruebas una vez, luego otra, y otra… y nada. Una voz pasa por tu cabeza y te dice “trata de arrancarlo Carlos”.  Y finalmente lo consigues. Te ha llevado un buen rato, has estado con la tensión por las nubes, pero al final conseguirás llegar al trabajo un día más. Mañana ya será otra historia.

Vibra demasiado

El vehículo vibra demasiado, y eso que no lleva incorporado un sistema que te proporcione masajes. Vibran los pedales, el volante, la transmisión, el asiento… y alinear las ruedas ya no resulta suficiente para solventar el problema.

Emite humo negro

Tu vehículo emite humo negro, y no, no se trata de la fumata negra que indica que aún no se ha elegido al nuevo líder del Vaticano. El motor está quemando demasiado combusitble lo que consecuentemente puede acarrear averías en otras piezas.

La carrocería está deteriorada

Ya sea por “heridas de guerra” o séase, golpes acumulados, o por la oxidación y deterioro de la pintura, la carrocería de tu vehículo no se diferencia demasiado de un coche del desguace. Si bien puede darse el caso que a pesar de esta apariencia estética un tanto maltrecha, el vehículo sigue circulando medianamente bien. No te engañes, aún estas a tiempo de evitar males mayores…

cuando conviene cambiar de coche

Ya no responde como debería

Para frenar tienes que hundir el pedal más de lo habitual y además anticiparte a las frenadas porque el coche tarda más tiempo en detenerse. Las marchas no entran bien. Los baches y las irregularidades del asfalto no son amortizadas debidamente por el sistema de amortiguación. Las cuestas son un sufrimiento continuo ya que, a pesar de apretar el gas a tope, al coche le cuesta tirar. Cuando… bueno no hace falta seguir enumerando.

Se pasa más tiempo en el taller que en la carretera

Tu garaje y la carretera se han convertido en el segundo hogar del vehículo. Su residencia habitual es el taller al que acudes cada dos por tres. Quizá se trate de pequeñas averías, en algunos casos casi insignificantes, pero son continuas e impiden que tu vehículo circule con normalidad.

¿Cuándo es más rentable cambiar de coche?

Que un coche te pueda durar 10 años o incluso 15, no quiere decir que tengamos que esperar hasta el último soplo de aliento del vehículo para sustituirlo. Y es que exprimir el coche al máximo y luego adquirir otro nuevo no es lo más idóneo en términos de rentabilidad. Cada año que pasa y cada quilómetro que se recorra, hace que el coche se devalúe en el mercado. Si decidimos adquirir uno nuevo cuando el antiguo ya está en las últimas, el valor de este último será ínfimo. Si a esto le sumamos que los últimos años de su existencia nos ha ido vaciando la cartera en cuanto a reparaciones, deducimos que, a partir de un cierto punto, seguir utilizando ese vehículo en el día a día se traduce en una pérdida de dinero. Por lo tanto, esperar hasta los 10 años no es lo más indicado.

cambiar de coche cada 5 años

En el momento en el que adquirimos el coche nuevo y salimos del concesionario, éste ya ha perdido valor y evidentemente ya no lo podremos vender por el mismo precio. Durante los primeros, años el vehículo no suele presentar problemas, y contamos además con la garantía del fabricante. Esta garantía suele ser de dos o tres años en la mayoría de las firmas, llegando a excepciones como KIA que alcanza los 7.

La primera ITV no se pasa hasta los 4 años, y a partir de este punto, se tiene que pasar cada 2. ¿Por qué? Porque hasta los 4 años el vehículo no acostumbra a presentar problemas importantes, de modo que durante estos 4 años se da por hecho que el coche está en condiciones necesarias circular a la perfección. Pues justamente entre el cuarto y el sexto año podría ser un buen momento para plantearse un cambio de vehículo. Pasas la primera ITV y la siguiente no se debe pasar al cabo de dos años. Su valor no es el del primer día lógicamente, pero si no le has hecho un número excesivo de quilómetros (pongamos que de media no se han realizado más de 15.000 km anuales), y el mantenimiento ha sido el adecuado, aún podemos venderlo por un buen precio. Este dinero lo inviertes para pagar la entrada, y financias el resto, pero mejor aún resulta ser si has podido ahorrar algo durante este tiempo y tienes la ocasión de pagarlo de golpe. De modo que lo ideal es que no esperes más de 5-6 años para cambiar de coche si deseas recuperar la mayor parte posible del valor de tu automóvil anterior. Si además eliges el mejor mes para comprar el coche, entonces la jugada te puede llegar a salir realmente redonda.

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Tengo un Peugeot 307 con 195.000 km, aún aguanta bien pese a pequeños problemillas, pero voy a comprarme otro coche seguramente para tener dos y usar el nuevo de normal, para una familia viene bien tener más de uno.

    1. Buena decisión Miguel, aunque el coche todavía vaya bien, ya sabemos como van estas cosas, en el momento menos esperado aparece algún fallo. Un saludo

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